domingo, 27 de diciembre de 2009

Lo mejor que me ha pasado

La conocí por casualidad y al verla no era mas que una chica que casi no hablaba y se veía incomoda, ella era amiga de la familia y como es de suponerse por venir de vacaciones se alojo en la casa por unos días; en un principio no llamo para nada mi atención y para ser mas sincera me pareció un tanto presuntuosa la chiquilla, los primeros días el darnos un saludo por la mañana era a lo mas que llegaba nuestra conversación. Insistían mis familiares que como era mas o menos de mi edad debíamos de llevarnos bien, empezamos a tratarnos de una manera mas familiar y convivimos bastante y de juego en juego terminamos en un beso que se convirtió en el juego preferido de mi querida amiga. Disfrutaba el ponerme en aprietos frente a la familia o en intentar sobrepasar la linea de respeto que debíamos tener a la casa.
Se divertía con mi preocupación y vacilaba con mi indecisión, obviamente esto no podía ser un secreto eterno así que al ser descubierta la situación por uno de mis familiares me advirtieron sobre lo que pasaría de yo seguir en esa situación y poco a poco intente alejarme de ella mas que tarde era para mi ya extrañaba estar con ella a solas escondernos detrás de lo que fuese para poder demostrar el afecto que creí nacía entre las dos. Lo ultimo que quedaba vivo hasta hace algún tiempo era el beso ultimo que recibí de su boca, aquel que me dio de despedida y lleve guardado con mi ser al día que me di por enterada de que ya había encontrado ha quien amar.
De esa fecha en adelante de ella nunca mas supe nada y a veces lo considero mejor de todas maneras yo que podía hacer para seguir con esa ilusión que nació en mi si ella no lo sentía, además yo no me atrevo a enfrentar a los demás y a mi misma de lo que debo de sentir. No tengo el valor para poder vivir lo que siento y me hace falta experiencia para poder manejar mis sentimientos con responsabilidad y seguridad.